Alimentación complementaria ¿por dónde empezar?

¡Enhorabuena! Tu peque ya es mayor, ha llegado a los 6 meses y es momento de iniciar la alimentación complementaria, pero no tienes ni idea de por donde empezar ¿En trozos o triturados? ¿Puedo darle todos los alimentos? ¿Que cantidad? ¿Cuántas veces al día?
Te hablaré un poco de mi experiencia con mis bebés, que ya casi tienen 11 meses, para que te hagas una idea de como puede ir el tema. Pero antes ¿qué es la alimentación complementaria? La alimentación complementaria o AC es el proceso por el cual se ofrecemos a los bebés lactantes, los alimentos sólidos o líquidos para que vayan adquiriendo hábitos de alimentación saludables y vayan recibiendo los nutrientes que necesitan. Como su propio nombre indica, es complementaria y nunca debe sustituir las tomas de leche.
Algunas consideraciones/recomendaciones a tener en cuenta
Antes de empezar con la alimentación complementario, es necesario que tengas algunas cosas en cuenta, asi que aquí tienes algunas recomendaciones clave, basadas en las guías de la Asociación Española de Pediatría (AEP):
Inicio gradual: comenzar con pequeñas cantidades de alimentos blandos y aumentar progresivamente la variedad y cantidad. Además, se debe empezar con una o dos comidas al día, en mi caso, empezamos con la comida y la merienda.
No esperes que se coma todo lo que le des: tanto si das triturados como si sigues el método BLW, es mejor que tengas unas expectativas bajas en cuanto a la cantidad de comida, ya que, al principio es probable que coman solo unas pocas cucharadas o dos o tres bocados.
Mantener la lactancia: debes mantener la lactancia exactamente como la seguías llevando hasta ese momento, con las mismas tomas (no hay que sustituir la leche por la comida). Hay varias opciones para combinar ambas, aunque la más recomendable es la de que primero tomen la leche y luego la comida. En mi caso, y siempre siguiendo las indicaciones de nuestra pediatra, nos recomendó que probásemos a hacerlo al revés, y nos fue genial. Pero tenia claro que, el caso de que después de comer no quisieran leche, cambiaria el orden.
Alimentos saludables: siempre se que pueda hay que optar por alimentos naturales y frutas de temporada, debiendo evitar aquellos con azúcares añadidos, sal o aditivos. Debemos procurar que el niño coma lo mas nutritivamente posible para que se vaya acostumbrando a los sabores y texturas diferentes y poder tener el aporte de nutrientes necesario.
Ambiente emocional: debes intentar crear un ambiente relajado y cómodo para el niño durante las comidas, no forzandole a comer sino quiere. Ya se que muchas veces nos obsesionamos con que no ha comido lo suficiente y queremos que coma más (culpable de eso) pero debemos ser pacientes y no desesperar: tu peque comerá si tiene hambre.
Un ambiente adecuado es imprescindible para desarrollar hábitos alimenticios saludables. No desesperes, que pronto tendrás la recompensa: tu peque disfrutará comiendo.


¿Con qué alimentos empezar?
A la hora de introducir los alimentos, las pautas varían mucho de una familia a otra, por lo que daré unas pautas generales que cada familia podrá adaptar según sus gustos y necesidades. No hay instrucciones rígidas, ya que no podemos considerar unos alimentos mejores ni peores, pero se recomienda ofrecer de manera prioritaria los ricos en hierro y zinc, como son la carne, los pescados, los huevos, legumbres…Además, es recomendable introducir los alimentos de uno en uno, sobre todo los que son más susceptibles de dar alergias.
La pauta general es dar cada alimento nuevo durante tres días para ir observando la tolerancia; sino ves nada raro, puedes seguir dándoselo. Por último, nada de añadir ni sal, ni azúcar ni ningún edulcorante para que el bebé se acostumbre a los sabores naturales de los alimentos.
frutas y erduras
Es aconsejable introducir las frutas y verduras de manera progresiva, empezando, normalemente por la zanahora, el calabaci´n y la patat en el caso de las verduras y con el plátano, pera o manzana (ambas echas al vapor) en el caso de la las frutas, aunque siempre es recomendable introducir las frutas y verduras de temporada. Durante el primer año es recomengable no introducirles las verduras de hoja verde (acelga, espinacas…) por el alto contenido de nitratos.
cereales
Al iniciar la alimentación complementaria, podemos ofrecer los cereales de diversas maneras y formatos, dependiendo de las necesidades de la familia y de los bebés. pero lo que está claro es que tienen que ser preferentemente integrales. Se recomienda que los primeros cereales que se introduzcan sean el arroz (sin gluten y fácil de digerir) y la avena (rica en fibra y nutrientes).
proteinas
El muno¡do de las proteinas da para un post entero al poseerlas alimentos tan variados como la carne o las lentejas, pero aqui te haré una breve aproximación. A rste grupo pertenencen las carnes rojas, los huevos, el pescado, los mariscos, las carnes blancas y las legumbres. Se pueden ofrecer en forma de puré, cocinados y desmigados o en pequeños trozos cuando ya sepan hacer la pinza. Es recomendable introducir este tipo de alimentos al menos en una de las comidas principales, especialmete los ricos en hierro. El pescado, que tanto miedo nos da a veces por el tema de las intolerancias y alergias, es un buen alimento, pero se debe limitar su el consumo de pescados de gran tamaño y larga vida (pez espada, atún, emperador…), dando de manera habitual otro tipo de pescados como son el salmón, el bacalao, la merluza o el rape.
hierro
¿Por qué es imprescindible introducir alimentos ricos en hierro? Porque es a aprtir de los 6 meses cuando los depósitos de hierro que tenia el bebé de nacimiento, empiezan a disminuir, por que sino le damos este tipo de alimentos, nuestro bebé puede desarrollar anemia ¿Ccuales son las mejores opciones? La carne roja, la yema de huevo, guisantes, alubias, frutos secos…entre otros. Podemos acompañar estos alimentos de alguna fruta con Vitamina C (como la naranja), ya que favorecen su absorción.
lácteos
Como ya he dicho, la alimentación complementaria no debe sustituir las tomas de leche del bebé, sea esta materna o de fórmula, ya que este sigue siendo su alimento principal durante los primeros 12 meses. A partir del año, se puede sustituir por las leche de vaca entera. Podemos ofreceerle pequeñas cantidades de queso o yogur natural cuando cumpla los 9 meses.
Si tu peque al principio no come mucho, no te frustres y ten paciencia, que al final disfrutará comiendo como él que más.
¿Por qué es importante esperar a los 6 meses?
Es a partir de esa edad cuando el organismo del bebé está lo suficientemente maduro a nivel renal, neurológico, inmune y gastrointestinal, que hasta ese momento solo era capaz de digerir la leche.
¿Cómo sabremos si ya está preparado?
Para saber si está preparado, debe de tener adquiridas una serie de destrezas psicomotoras con las que poder manejar y tragar de manera segura los alimentos. Se requiere:
- Tener interés activo por la comida. Para desarrollarlo es bueno que el bebé os vea comer.
- La desaparición del reflejo de extrusión (expulsión de alimentos no líquidos con la lengua).
- Ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca.
- Mantenerse sentado con apoyo para poder tragar y no ahogarse.

¿Y si se ofrece comida demasiado pronto?
Una introducción muy precoz de la alimentación complementaria puede tener algunos riesgosa corto y largo plazo. A corto plazo puede aumentar la probabilidad de atragantamiento, un aumento de las gastroenteritis e infecciones del tracto respiratorio superior, interferencia con la biodisponibilidad de hierro y zinc de la leche materna y sustitución de tomas de leche por otros alimentos menos nutritivos.
A largo plazo, puede haber un mayor riesgo de: obesidad, acceda tópico, diabetes mellitus de tipo 1 y mayor tasa de destete precoz, ya que al comer comida sólida, el bebé ya no quiere la leche.
¿Y si la retrasamos más allá de los 7 meses?
Pero tampoco es recomendable retrasarla demasiado, a no ser que el bebé sea prematuro, por lo que habría que esperar a los 6 meses de edad corregida o cualquier problema de salud que se lo impida. Esto conllevaría un aumento de las carencias nutricionales (sobre todo de hierro y zinc), aumento del riesgo de alergias e intolerancias, peor aceptación de ciertos sabores y texturas y una mayor posibilidad de alteración de las habilidades de masticación.
¿BLW o triturados?

Hoy en día existen principalmente dos métodos con los que empezar la alimentación complementaria: los triturados (o método tradicional) y el BLW (Baby Lead Weaning). Voy a hablarte un poco de ambos y luego te contaré mi experiencia.
¿Qué es el BLW?
Te dejaré unas pinceladas, porque es probable que haga otro post para explicarlo más detenidamente. El BLW es un método de alimentación complementaria para bebés que se basa en permitirles comer alimentos sólidos por sí mismos, en lugar de ser alimentados con purés o papillas. Algunos de sus puntos clave son; desarrolla la autonomía y autorregulación del bebé; ofrecimiento de alimentos sólidos, pero con texturas, tamaños y durezas adaptados; mejor aceptación de los alimentos y supervisión estricta por parte del progenitor para evitar atragantamientos.
¿Y si prefiero el método tradicional?
El método comúnmente llamado tradicional consiste en dar los alimentos triturados en forma de puré o papilla para que el niño los digiera mejor. Esto nos ayuda a los padres a saber realmente lo que el niño y para los peques es una transición más suave que el BLW, ya que al ser líquido, su textura se asemeja más a la de la leche y puede c¡que lo acepten mejor. Te permite ofrecer una gran variedad de alimentos en un puré, lo que ayuda a llevar una dieta balanceada y el riesgo de atragantamiento en casi nulo, al contrario que el BLW.
Entonces ¿BLW o triturados?
¿Qué diferencias hay entre ambos métodos? Aquí te doy algunas indicaciones y orientaciones para que puedas decidirte por un método u otro.
Autonomía del bebé: en el BLW el bebé se alimenta por sí mismo, eligiendo qué y cuánto comer de los alimentos que se le ofrecen. Esto fomenta la autorregulación y el desarrollo de habilidades motoras finas y con los triturados somos los padres los que controlamos lo que comen.
Textura y forma de los alimentos: con el BLW se ofrecen alimentos sólidos en trozos que el bebé puede agarrar y llevar a su boca. Esto permite que el bebé experimente diferentes texturas y sabores de manera individual y con los triturados los alimentos se presentan en forma de puré, con una textura uniforme y una mezcla de sabores, lo que puede dificultar que el bebé identifique los sabores individuales
Desarrollo de habilidades: el BLW fomenta el desarrollo de habilidades motoras finas y coordinación mano-boca, ya que el bebé debe manipular los alimentos y llevárselos a la boca por sí mismo y al ofrecer papillas nos centramos más en la ingesta de alimentos que con el desarrollo de habilidades motoras.
Riesgo de atragantamiento: el BLW requiere una supervisión constante y ofrecer los alimentos de manera adecuada para que el bebé no se atragante, lo que conlleva un trabajo extra para los padres, al contrario que con los triturados.
Adaptación a los nuevos alimentos: con el BLW los bebés pueden adaptarse más fácilmente a diferentes texturas y sabores de los alimentos lo que les hará desarrollar una mayor aceptación en el futuro, y con los triturados puede ser más difícil adaptarse, ya que están acostumbrados a una textura uniforme.
¿Qué hice yo? habiéndome documentado sobre ambos métodos, me decanté por empezar por triturados, ya que, al ser dos, me daba miedo no poder estar atenta a ambos y preferí hacerlo así. A los 8 meses empece a darles trozos porque tanto ellos como yo estábamos preparados, y fue todo muy bien. Ahora con casi 11, comen de todo.
No hay un método mejor que otro, sino que lo importante es que tanto tú como tu bebé estéis a gusto.

Escrito por Maternidad al cuadrado
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