Hora de dormir ¿cómo es el sueño de tu bebé?

por | 16, 09, 24 | Maternidad, Sueño | 0 Comentarios

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Ya estamos en casa y tenemos una cuna preciosa en la habitación en la que nuestro peque va a descansar, pero a menudo nos encontramos con el «problema» de que no hay manera de que se quede tranquilo y hay que dormirlo en brazos, incluso meterle en nuestra cama. No creiamos que fuera posible que un bebé pudiera llorar tanto. Así que, como padres, nuestra vida la empezaron a regir las siestas de nuestros bebés para que ellos pudieran descansar, ya que un sueño reparador es una de las cosas más importante en la vida de nuestros peques.

El sueño es una parte esencial del desarrollo de los bebés, ya que durante esas horas no solo recuperan energía, sino que también experimentan importantes procesos de crecimiento y desarrollo cognitivo. Un sueño adecuado es crucial para su bienestar general, ya que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, consolidar la memoria y mejorar el aprendizaje.

Concepto que debes conocer

Los recién nacidos (0-3 meses) suelen dormir entre 16 y 17 horas al día, distribuidos en períodos de 1 a 4 horas. A esta edad todavía no distinguen el día de la noche, por lo que no esperes que duermen mucho de noche, así tendrás suerte si duermen 3-4 horas. Todavía están acostumbrándose a su nueva vida fuera del útero.

De 3 a 6 meses duermen entre 14 y 16 horas al día, con siestas más largas durante el día y períodos más largos por la noche.

De 6 a 12 meses necesitan alrededor de 14 horas de sueño al día, incluyendo entre 2 y 3 siestas al día. Por la noche duermen de 10 a 12 horas.

Ciclos de sueño de los bebés:

Los recién nacidos tienen un patrón de sueño diferente al de los adultos. Sus fases de sueño se dividen principalmente en dos tipos:

Sueño Activo (REM): En esta fase, el bebé puede moverse, hacer gestos y tener movimientos oculares rápidos. Aunque es un sueño ligero, es crucial para el desarrollo cerebral y la consolidación de la memoria.

Sueño Tranquilo (No REM): Esta fase se caracteriza por un sueño más profundo y reparador. El bebé está más quieto y su respiración es regular.

Alternan entre estas dos fases aproximadamente cada 30 minutos y pasan alrededor de 16-17 horas al día durmiendo, lo cual es esencial para su crecimiento y desarrollo. Y ¿por qué solo tienen dos fases de sueño en vez de cinco como los adultos? Pues muy sencillo: necesitan despertarse para comer; pero a partir de los 4 meses, esto empieza a cambiar, ya que no necesitan comer tanto y aparece la llamada regresión de los 4 meses. Esto es cuando dejan de tener dos fases del sueño y comienzan a tener cinco, como tenemos los adultos.

Despertares nocturnos:

Es normal que los bebés se despierten varias veces durante la noche, espeialmente antes de los 6 meses, cuando ya han adquirido las 5 fases de sueño de los adultos. Estos despertares pueden deberse a hambre, incomodidad o simplemente la transiciñon entre ciclos de sueño.

Rutinas de sueño:

Establecer una rutina de sueño consistente puede ayudar a los bebés a dormir mejor. Esto puede incluir actividades relajantes como un baño, un masaje con aceite, leer un cuento o cantar una canción antes de acostarse. 

Higiene del sueño:

Crear un ambiente de sueño adecuado es fundamental. Asegúrate de que la habitación esté oscura, tranquila y a una temperatura confortable. También es importante que el bebé duerma en una superficie firme y segura, libre de mantas y objetos que puedan hacer que el niño se asfixie.

Consejos adicionales:

Para calmar a tu peque, puedes utilizar la técnica del piel con piel haciendo que tenga un mejor sueño. Si te sientes más cómoda, puedes practicar el colecho con tu bebé. 

Por último, evita la sobreestimulacón antes de dormir; procura realizar actividades tranquilas para ayudar a tu bebé a relajarse.

Recuerda: un bebé descansado es un bebé feliz, lo que equivale a padres igualmente felices.

Ventanas de sueño y su importancia en el descanso de tu peque

Las ventanas de sueño son los periodos de tiempo durante los cuales un bebé puede permanecer despierto antes de necesitar dormir nuevamente. Varían con la edad y es crucial conocerlas para establecer rutinas de sueño saludables y evitar que el bebé llegue a un estado de cansancio extremo a la hora de dormir, lo que puede dificultar que se duerma fácilmente y tener muchos despertares.

¿Por qué son importantes?

Las ventanas de sueño ayudan a regular el ciclo de sueño y vigilia del bebé, evitando que se sienta demasiado cansado o irritable. Si un bebé permanece despierto más tiempo del recomendado, puede secretar hormonas que lo mantendrán alerta, dificultando que se duerma.

Señales de sueño

Las ventanas son el estandar de lo que un peque puede estar despierto, pero como puedes ver en la tabla, hay algunos intervalos de tiempo bastate variables. Además, hay otras consideraciones, como el tiempo que ha dormido el niño o si se ha despertado muchas veces. Por ello, es necesario que conozcamos algunas señales de sueño para poder identificar cuao nuestro peque está cansado:

Señales tempranas (vete pensando en ponerle a dormir): Cejas, entrecejo y ojos rojos,  mirada perdida, parpadea mucho, reduce su actividad (juega menos) y se cansa rápido. 

Señales inmediatas (empieza a prepararle para dormir): primer bostezo, rascarse los ojos rascarse las orejas, ruiditos y pequeños «quejidos» y buscar el pecho o brazos. 

Señales tardías: (te has pasado de tiempo): frotarse los ojos con intensidad, arquear la espalda, llantos, tirar del pelo u orejas y quejarse por cualquier cosa.

Como experiencia personal, y lo que yo hacia, es, según se acerca su hora de dormir la siesta, les observo hasta que empiezan a mostrar las señales de sueño. Entonces, me pongo a prepararles para dormir: cambiar el pañal, bajar la persiana, poner la ropa de dormir y darle el muñeco. Ahora con casi 11 meses, a partir de las 3 horas que llevan despiertos, les preparo para dormir, hagan señales de sueño o no. Normalmente empiezan a frotarse los ojos unos 15 minutos antes de dormir. 

A continuación tienes una tabla orientativa sobre las ventanas de sueño y el número de siestas según la edad del bebé.

Cada bebé es único, por lo que es importante observar sus señales de cansancio y ajustar las siestas según sus necesidades individuales.

Regresiones del sueño

Las regresiones del sueño son periodos temporales en los que un bebé que previamente dormía bien comienza a tener problemas para conciliar el sueño, se despierta más frecuentemente durante la noche o tiene dificultades para volver a dormirse. Estas regresiones suelen coincidir con etapas de desarrollo donde se están desarrollando importantes y cambios neurológicos en el bebé.

¿Cuales son las causas más comunes de una regresión? Normalmente, hitos importantes en el desarrollo, como sentarse solo, gatear, andar…; cambios en el patrón de sueño (la de los 4 meses) y durante los brotes de crecimiento debido al aumento de apetito, lo que hará que se despierte cada vez con mas frecuencia por la noche.

Edades y duración.

Las regresiones del sueño pueden durar de 2 a 6 semanas, aunque esto puede variar según el bebé. Es importante mantener la calma y continuar con hábitos de sueño saludables durante estos periodos.

Las edades en las que suelen a aprecer son: a las 6 semanas, cuando adquiere una mayor conciencia del entorno y posibles crisis de lactancias; 4 meses, con cambios en las fases del sueño; 8-10 meses, aprende nuevas habilidades motoras, como gatera; 12 meses, cuando aprenden a andar y a los 18, cuando ya tienen una mayor independencia y surgen cambios en la rutina diaria.

Regresión del sueño de los 4 meses

A partir de los cuatro o cinco meses, el patrón de sueño de los bebés cambia y comienza a parecerse al de los adultos, diferenciando el día de la noche y pasando de dos a cinco fases de sueño. Inicialmente, los bebés entran en una fase de transición desde la vigilia al sueño, que es muy ligera y pueden despertarse fácilmente al ser colocados en la cuna. Con el tiempo, pasan por diferentes etapas hasta llegar a la fase REM, que es más ligera. Este proceso de cambiar de una fase a otra requiere entrenamiento y puede resultar en muchos despertares nocturnos hasta que el bebé aprende a dormir de manera continua.

¿Como ayudará a mi bebé durante una regresión?

Ayudar a tu bebé durante una regresión del sueño puede ser un desafío, pero hay varias estrategias que pueden hacer la situación más manejable:

1. Mantener una rutina consistente y constante: mantener hábitos regulares para dormir y seguir las mismas rutinas antes de acostarse puede ayudar a tu peque a sentirse seguro y tranquilo.

2. Ofrece consuelo: es importante brindar consuelo cuando el bebé se despierte durante la noche y no dejarle llorando. Esto puede incluir abrazos, caricias suaves o hablarle en voz baja.

3. Crea un ambiente propicio para el sueño: asegúrate de que la habitación esté oscura, tranquila y a una temperatura agradable. Un ambiente relajante puede facilitar que tu bebé vuelva a dormirse.

4. Alimentación adecuada: Asegúrate de que tu bebé esté bien alimentado antes de acostarse, evitando así que se despierte por hambre. Evita alimentos que puedan causar molestoas digestivas.

5. Sé flexible: Aunque es importante mantener la rutina, tambiñen es crucial ser flexible y adaptarse a las necesidades de tu bebé durante esta fase.

6. Busca apoyo: no dudes en pedir ayuda a familiares o amigos si te sientes abrumada. También puedes consultar con el pediatra para obtener más consejos y asegurarte de ue no hay otros problemas subyacentes.

    Hora de dormir ¿Cómo ayudar a mi bebé?

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    Enseñar a tu bebé a dormir mejor puede requerir paciencia y constancia. Primero de todo, te diré que no soy una experta en el tema, sino que solo soy una madre que se ha preocupado de leer para poder ayudar a su peque a dormir. Así que voy a dar consejos generales que pueden ayudar a tu bebé a dormir y al final te contaré lo que me funciona a mi.

    Establece una rutina para la hora de dormir: Una rutina predecible y calmante puede ayudar a tu bebé a entender que es hora de dormir. Como ya he dicho antes, un baño, leer un cuento o una canción, y luego acostarles. 

    Crea un ambiente propicio para el sueño: Asegúrate de que la habitación esté oscura, tranquila y a una temperatura adecuada. Puedes tener una luz roja encendida para que te ayude si hay despertares nocturnos o utilizar una máquina de ruido blanco para bloquear sonidos externos.

    EIntroduce un objeto de apego: un peluche o una manta especial puede ayudara a tu bebé a sentirse seguro y cómodo a la hora de dormir. Para introducir este objeto, puedes impregnarlo de tu olor y dárselo mientras esta comiendo para que vaya familiarizándose con el.

    Se consistente con los horarios: intenta acostar a tu bebé a la misma hora todas las noches y sigue un horario regular durante el día. No se trata de seru súper estricta, pero si seguir un horario. Además, ten en cuenta que si se despierta más pronto de una siesta, la siguiente tendrá uqe empezar antes y ser un poco más larga. Lo importante es el sentido común

    Fomenta la independencia para dormir: esta probablemente es la más difícil. En la teoría, tienes que colocar a tu bebé en la cuna cuando esté somnoliento, pero despierto, para que sea cpaz de dormirse solo. En la práctica, puede que sea difícil y que el bebe solo quiera dormir en tus brazos, así que no lo fuerces: el bebé te lo hará saber cuando esté listo.

    Evita la sobreestimulación antes de dormir: mantén las actividades tranquilas y relajantes en la hora previa a acostarse, para que los peques se vayan dando cuenta que llega la hora de acostarse.

    Se paciente y flexible: cada bebé es difernte y lo que funciona para uno puede no funcinar para otro. Y lo que funciona un día, puede que al día siguiente ya no. Si un método no funciona, prueba con otro.

    Experiencia personal

    Empezaré diciendo que, hasta hace un par de meses, siempre les hemos dormido en brazos, tanto para siestas como para sueño nocturno, asi que no te sientas mal si todavía lo sigues haciendo así: al final conseguirás que se duerma solo. Además, los peques han dormido en nuestra habitación y en la misma cuna hasta los 6 meses. A partir de ahí, y por problemas de espacio, tuvimos que pasarlos a su habitación, así que el paso de enseñarles a dormir en una cuna ya estaba hecho. 

    Durante los dos primeros meses nos dedicamos a «sobrevivir», ni rutinas ni nada. Pero uno de nuestros peques ha dormido entre 4 y 5 horas por la noche desde que nació; parecía que ya sabia distinguir el día de la noche, pero las siestas eran horribles y solo se dormía en brazos: era dejarle en la cuna, y despertarse. No habría mucho problema sino fuera porque tenía otro bebé que atender. Al contrario, su hermano se despertaba por la noche como un reloj cada 2-3 horas, pero  durante las siestas era una pequeña marmota.

    A partir de los dos meses, empezamos a hacer rutina para dormir: sobre las 23:00 les íbamos preparando para dormir: empezábamos a bajar las luces, les poníamos el pijama y tomaban la ultima toma de leche en nuestra habitación: primero el pecho y luego el biberón. Cuando ya terminaban, cada uno nos llevábamos a un peque para dormirle y una vez dormidos, les echábamos en la cuna. 

    Sobre los cuatro meses, empezamos a adelantar esta rutina para hacerla sobre las 20:30, que es como sigue a día de hoy con casi 11 meses. lo único que varía es que, sobre las 20.00, dejamos que jueguen libremente en su parque. Lo del baño relajante lo hemos omitido, porque no les relaja nada (deben ser de los pocos niños a los que no les sirve), así que a veces les bañamos y otras no. 

    A los ocho meses, Marco empezó a dar señales de querer dormirse solo en la cuna, ya que cuando intentaba dormirle en brazos, no paraba de moverse y cuando le acostaba, se despertaba, así que probé a dejarle en la cuna y ayudarle a dormir frotándole la barriga y haciendo «shhhh», y a la semana ya estaba durmiendo perfectamente. Fue un alivio, porque Luca todavía necesitaba dormir en brazos. 

    Cuando Luca cumplió los diez meses empezamos a hacer «entrenamiento» de sueño, porque dormía muy mal por la noche y queríamos que fuera capaz de dormir solo para que no tuviera tantos despertares. Para ello tuvimos que comprar una cuna de viaje para que empezara a dormir solo en otra habitación, y lo conseguimos durante la primera semana, Aun se sigue despertando alguna vez, pero muchísimo menos que antes. En esos casos, lo que hacemos, tanto con el como con su hermano, es cogerles y calmarles, nada dejarles llorar en la cuna.

    Espero que mi experiencia te sirva y si necesitas ayuda, no dudes en escribirme.

    Recuerda que enseñar a dormir a tu bebé es un proceso gradual y puede llevar tiempo. Ten paciencia, que pronto tendrás una pequeña marmotilla.

    Escrito por Maternidad al cuadrado

    Soy mamá de mellizos, maestra de infantil y psicopedagoga. En Maternidad al Cuadrado comparto recursos, ideas y apoyo para criar en equilibrio sin perderte a ti misma en el camino.

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